"Ellas Ustedes Nosotres. Muestras en diálogo: "Mujeres en la Esma y en La Perla"

Realizamos las primeras actividades en el marco de la apertura de "Ellas Ustedes Nosotres. Muestras en diálogo: "Mujeres en la Esma y en La Perla". Una puesta donde se entraman "Ser Mujeres en la Esma. Testimonios para volver a mirar" y "Ellas Ustedes Nosotres. Mujeres en La Perla"

Se trata de un diálogo entre dos propuestas de Sitios para la Memoria donde encontrarnos para pensar lo singular y lo común, para reconocernos en búsquedas comunes con procesos diferentes, tanto en relación a las prácticas genocidas como a los procesos de memoria. Un espacio donde convocarnos a mantener viva la memoria de las compañeras desaparecidas y asesinadas, reconocer y recuperar las experiencias de las mujeres que sufrieron la violencia de este centro clandestino, y reflexionar sobre la represión, sus prácticas generizadas, y las violencias de género. 

Esta intervención es un espacio en construcción continua que a partir de cada instancia de encuentro incorpore textos, producciones, miradas, voces. Una apuesta a habitarla desde diferentes preguntas, inquietudes, palabras, voces e imágenes.
Por el momento, y en virtud del contexto de emergencia sanitaria, la muestra no está abierta al público general. La propuesta es hilvanar instancias presenciales con invitaciones específicas a personas y colectivos, e instancias virtuales que permitan ampliar las conversaciones y reflexiones. 

En el primer encuentro invitamos a recorrer la puesta a cuatro compañeras de distintas generaciones:

Ana Iliovich, sobreviviente del ex CCDTyE "La Perla".
Julia Soulier, directora del Espacio para la Memoria La Perla.
Lyllan Luque, abogada que participó en las querellas en los juicios por delitos de lesa humanidad.
Sol Yornet, coordinadora del ärea de Juventudes de la Municipalidad de Río Ceballos.

 

Compartimos algunas reflexiones y sentires que surgieron en esta primera ronda y en los distintos encuentros que fuimos realizando:

"Esta muestra tiene la intención principal de entrelazar las experiencias del pasado con las luchas que vienen llevando les jóvenes del presente, que podamos trabajar conceptos como sororidad, poder decir sobre nuestros cuerpos, ser escuchadas y respetadas cuando decimos que no, como una bandera de no dar marcha atrás nunca más y no permitir ser de nuevo silenciadas.
 
Son conceptos nuevos que manejan las generaciones del presente pero que dejan ver esta lucha de tantos años para poder llegar a lo que estamos peleando ahora, para poder permitirnos denunciar, tomar las calles... para poder exigir que nuestros reclamos se conviertan en políticas de estado.

Yo no tengo dudas de que este es el puntapié inicial de un proceso que va a seguir teniendo vida, que va a ser muy enriquecedor, y que esta muestra puede ser una herramienta más contra tanta impunidad y en la defensa de nuestros derechos".

Julia Soulier

"Estamos en un contexto que lo habilita, estas reflexiones se pueden hacer hoy porque hubo 30 años de luchas feministas, de empoderamiento, que nos han puesto a las que fuimos protagonistas a pensar en ésto. 
Esta mirada a mí me permitió también hacer un proceso de reflexión, de discriminación sobre qué era ser mujer en este lugar en ese momento, por eso agradezco mucho esta convocatoria a pensarnos. 
Qué es lo que cambió para que uno pueda decir, estar, pensarse... y hay una representación, un contexto cultural y político que cambió y que nos está habilitando. ¿Por qué uno se puede parar a pensar esto?, porque hay un contexto que nos lo permite".

"Como dice Halbwachs 'nunca estamos solos, tampoco estamos solos para recordar'. 
Cuando estamos acompañados podemos mirar cosas que no veíamos antes, que vivimos pero que no podíamos ver, cuando podemos orientar nuestra memoria hacia un lugar la estamos orientando en un contexto cultural. 
En ese sentido, lo que hace esta muestra me parece infinitamente valioso, porque lo podemos hacer porque hay un afuera que nos habilita".  

"Lo que ustedes han logrado tiene ternura. 
Para mí esa es la palabra clave, han logrado transmitir el amor de y hacia las compañeras, te lleva a querer encontrarlas de nuevo".

Ana Iliovich

Yo me siento responsable de ser parte de una estructura judicial que no habilitó espacios de escucha y cuando en realidad escuchó, no registró porque no es solamente lo que escuchas sino cómo escuchas. Algunas cosas siempre se dijeron. Es complejo porque la palabra estaba pero no tenía dónde echar raíz". 

"Me parece relevante crear un ámbito donde nos podamos sentar a pensar, no solamente lo que pasó en el pasado sino como decía Sol, poniéndonos los dos pañuelos. Hay algo que nos atraviesa a todas desde antes hasta ahora: los silencios, el no mirarnos, el maltrato, el menos valer porque somos mujeres entonces nunca es el momento nuestro para hablar. Y esta puesta es un puntapié inicial para que podamos estar nosotras hoy remirándonos". 

"En la muestra han tomado esa potencia femenina que es el bordado, los colores, la palabra escrita, incluso en el 'no puedo decir' como una potencia para transformar, y eso es nominar las cosas desde otro lado. Eso que había sido dejado de lado es tan potente, es tan amoroso...y es tan político."

Lyllan Luque

"La Perla como Espacio para la Memoria recupera y resignifica, no es únicamente un espacio de dolor y horror sino que también es un espacio de lucha. Con la muestra volví a sentir eso mismo, de repente los dolores, los silencios, se vuelven algo para volver a poner sobre la mesa, para potenciarnos y darnos fortaleza. Nos permite volver a mirar La Perla como ese espacio doloroso, límite de la vida, pero también como posibilidad de otras vidas, eso me parece que es muy hermoso". 

"Me parece que una potencia de la muestra es romper con los mandatos, porque en romper los mandatos está el romper con el silencio. Lo que nos permite es desandar esas violencias y poder hablar, creo que la ruptura de mandatos es muy importante para pensar a todas las mujeres". 

"A mí me encanta la frase "lo imposible sólo tarda un poco más" para construir una nueva épica en la que podamos pensar justamente la política, la lucha, la militancia, en términos de poder siempre mirar hasta dónde hay un límite y hasta donde, para subvertir ese límite, tenemos que construir las condiciones de posibilidad de esa otra realidad".

Sol Yornet.

"Los que tienen memoria son capaces de vivir en el frágil presente. Los que no la tienen, no viven en ninguna parte" 
("Nostalgias de la luz", Patricio Guzmán 2014)

La memoria, como una moneda, tiene dos caras… 
o, como un río, dos orillas …
De este lado de la memoria hay luz, 
hay toneladas de dolor convertidas en poesías y mates compartidos.
Si te asomás por acá,
si te animás a cruzar para este lado,
aquí te espera una ronda de mujeres,
una mística de bienvenida que incluye un telar de abrazos,
un exorcismo amoroso donde miedos y rencores se transforman en fuerza creadora.
De este lado de la memoria, hay fantasmas que vencieron al horror y hoy son mariposas.
De este lado se busca verdad y no venganza
y los rostros en blanco y negro se vuelven recuerdos coloridos.
Si te asomás, 
no hay vuelta atrás, 
hay redes,
hay mares de lágrimas (por supuesto),
pero hay por lo menos 30.000 salvavidas.
A este lado traje mi angustia encapsulada y me ayudaron a hacerla flor,
una flor bordada que hoy es jardín y huele a “buenas noches”.
De este lado me quedo.
Del otro lado hay demasiado odio y, como dice la canción, solo fantasmas cansados.
De este lado te esperamos,
te espera la brújula que lleva tu nombre y todos los nombres.
… Si te asomás a este lado de la memoria,
no hay vuelta atrás, 
hay manos abiertas, hay atardeceres rojos y violeta, hay un faro
y está el espejo que creías perdido.

(Lamari, 19 de abril de 2021)

Qué es lo que conmueve al cuerpo cuando las fotos permiten que una cruce la mirada con las compañeras; cuando lee las palabras de las sobrevivientes. Qué es lo que hilvanan los bordados. Quizás, el necesario ejercicio de las memorias, lo que nos pulsa a poner en diálogo el pasado y el presente. Sobre qué se funda ese diálogo es siempre una apuesta política y la lucha de los feminismos ha abierto, a fuerza de ternura y desobediencia, un contexto de posibilidad para repensarnos. Qué violencias nos resuenan. Cuáles son los sometimientos que nos interpelan. Cuál es la magnitud de la fuerza del entre-mujeres.
Dice Marina Chena en ‘Una memoria en femenino’, “La pregunta es si el ejercicio del recuerdo hará posible habilitar otra relación con el tiempo, otra relación con los cuerpos, otra relación con la tierra. Una pregunta por cómo vamos a tramar los modos de vivir que nos resulten urgentes, cómo vamos a armar nuestras alianzas afectivas, quiénes podrán vivir una vida que no se reduzca a tratar de no morir. Preguntas que actualizan el pasado y lo sostienen vivo.”
“Ellas Ustedes Nosotres. Muestras en diálogo: Mujeres en la Esma y en La Perla” hace posible volver hacia el terror para rescatar la potencia de lo femenino. Capturar ahí aquello contra lo que no pudieron. 
A las compañeras trabajadoras de La Perla, agradecerles su invitación a mirarnos en los ojos de las otras.
Natalia Fernandez

"Es una reflexión difícil y que para cada una de nosotras implica remover heridas siempre vigentes más o menos dejadas en un costadito de nuestra Memoria".
Me interpeló fuertemente esa frase de Ana, pensando en las compañeras que en todos estos años dejaron "a un costadito" sus dolores de cuerpo y mente. 
Me interpela personalmente y a nivel generacional todos los dolores y sentires que como mujeres anulamos o dejamos pasar ... En pos de seguir en esta sociedad que nos hace callar y nos obliga a seguir.
Y pienso en lo importante de que hoy se habilite el poder decir, incluso el NO decir. Pero desde otro lugar, el del respeto.
Sé que falta mucho, pero estas muestras en estos lugares me generan esperanzas y un aire de libertad único. Siento que se abre una puerta de la cual ya no se puede retroceder. Por ellas, por nosotres, por les que vienen.

Jesi Rosencovich

“Escribir con distancia de un territorio, de un paisaje que atraviesa por todos lados. 
El último lugar con vida, el mismo lugar donde unos años anteriores mi viejo había hecho la colimba…  habrá reconocido la geografía….? 
Se me viene a la mente, mi papá acostado en el pasto escribiendo las cartas de amor a mi madre, aquellas cartas que guardo como tesoro… El mismo pasto…

Pensar en la vida, la felicidad, la revolución, el amor, el cobijo…fue lo que quisimos hacer con las fotos de las mujeres de La Perla.”

Gaby Morales

“Ser parte de este trabajo me impulsó a internarme en las tramas de las memorias.
Este proceso de trabajo provocó el fluir de nuevas posibilidades, miradas  armónicas, soleadas, tiernas, apareciendo así nuevas lecturas a la construcción y de deconstrucción de historias, de las nuestras y las de otras, de todas, todos y todes.
Surgió la palabra, como una acción premeditada, interviniendo el espacio, el relato aleatorio, inconsciente y potente de la imagen.
El movimiento de las telas, transforma y genera nuevas capas para la memoria.
Este trabajo me dio, también, la sensación de estar acompañada, de no estar sola y amor.”

Silvia Vera Barros

“La violencia machista, el patriarcado y el terrorismo de Estado pueden ser un combo al que nadie querría ni asomarse. La conjunción entre la propuesta del espacio de Memoria ex Esma y lo realizado aquí en Córdoba desde el espacio para la Memoria ex CCDTyE La Perla, lo viví como un paso gigante en este proceso que venimos llevando hace mucho tiempo y que experiencias como esta seguirán nutriendo. La conjunción de lenguajes, propuestas, información, imágenes, sonidos, colores; me permitieron no solo "asomarme" sino poder permanecer ahí. Sentí esta doble dimensión muy marcada: de homenaje/abrazo/respeto a quienes pasaron por estas vivencias y al mismo tiempo un millón de preguntas que nos llevan a problematizar nuestro presente y soñar/haciendo/luchando nuevos futuros. En palabras de Silvio "me han estremecido un montón de mujeres", yo hoy celebro y agradezco que me sigan estremeciendo mujeres y que esta muestra nos acompañe para saber lo que fue y lo que queremos ser.”

María Cristina

Las chicas son rebeldes y tenemos que valorar su propia rebeldía, con el pañuelo, con la flor, con lo que sea. Es importante tener la imagen de vos misma en una apuesta que te identifique a vos como luchadora. Reivindicar esa rebeldía, pero no sólo ponerla en quienes fueron rebeldes- porque si no se pone siempre en forma pasiva, como mirando a los héroes - sino reivindicando sus propias luchas, sus propias resistencias cotidianas. 
Yo admiro el modo de organización de las jóvenes hoy, me parece maravilloso. Nosotros hemos sostenido muy intensamente la vida revolucionaria en un tiempo que fue fugaz, veloz, y además nos hicieron re bosta. Hoy sostener toda esa organización en medio de la avanzada del neoliberalismo, sin toda esa “GRAN Promesa” que era el socialismo, teniendo sólo la promesa de poder hacer la vida un poquitito mejor, es mucho y es muy fuerte. Yo saludo esa organización, esa cotidianeidad, esa permanencia, en medio de todo lo que vivimos hoy, además sin toda esa intensidad que nosotras teníamos respecto de que estábamos 'llamadas a hacer la revolución". Hoy las chicas están llamadas a sostener la vida cotidiana. Yo venero eso, y me parece que en algún punto hay que poder devolverle la potestad de su propia imagen dándola vuelta y diciéndoles "vos estás cerrando el ciclo” “vos sos quien hoy lleva la rebeldía, la lucha, y sino, lo podés hacer".

Ana Mohaded

Como toda visita a la perla, una sale muy movilizada, pero en esta oportunidad aún más porque la muestra traza un hilo conductor entre lo que vivieron nuestras compañeras y lo que muchas  vivimos en la actualidad.

Tamara Pez

Ellas, ustedes, nosotres.
 

Transito por un laberinto de espejos, en que la imagen se descompone en cientas de posibilidades. Equivocandome una y diez veces "la que ves ahí no sos vos" pero cómo duele...
 

El rayo de la historia me atraviesa desde la punta del pelo hasta las uñas de los pies.

Siento el filo en el cuerpo, un cuerpo expuesto, mirado, escudriñado, medido, controlado, castigado, domesticado, disciplinado. Siento la identidad toda vigilada. Nuestras identidades.

Después de imaginarles en este encierro de horror encuentro hoy sus testimonios, levanto estos vendajes heredados para comprobar que la herida está allí, pero la cicatriz asoma con firmeza.

Bajo la piel, fluyen las memorias. Bajo la piel, la lucha avanza.

Lu Rochetti 

"Cuando pronuncio la palabra futuro, la primera sílaba pertenece ya al pasado./Cuando pronuncio la palabra silencio, lo destruyo". W.S.

Los feminismos y las búsquedas por comprender nuestro presente son apuestas guiadas por determinadas certezas y reflexiones nunca absolutas que nos permiten acercarnos a nosotras mismas, a nuestra historia, al deseo de disfrutar una vida acorde a nuestros  horizontes a través de proyectos, disputas cotidianas y constantes, por eso mismo trascendentes.
Entre lo singular, lo colectivo, lo cambiante, lo inalterable, lo incierto y algunas seguridades, los feminismos vinieron a sacudirlo todo con preguntas, movilizaciones y demandas acuciantes. Al mismo tiempo, corremos el riesgo de caer en el abismo que significa cristalizar la potencia transformadora que nos propone esta política. Los ejercicios de memorias, lo que desde el presente le preguntamos y le proponemos al pasado para complejizar nuestras experiencias se presentan como abordajes necesarios, porque es cierto que las personas, los tiempos y los espacios van modificándose pero nada de lo que hoy vivimos puede ser pensado por fuera del contexto que lo produjo, ni de un pasado en constante resignificación. Sin cargar con el peso inmovilizante de la nostalgia, la tarea es bucear en las dimensiones plurales de los pasados que nos constituyen, en las diversas historias que posibilitan reconocernos, y así desdibujar la historia única sin conflictos y contada por una sola voz.
"Ellas, Ustedes, Nosotres" es una propuesta con multiplicidades de voces, historias y memorias que nos acerca a compañeras que desafiaron mandatos y sufrieron el horror. Es una invitación a imaginar diálogos posibles entre pasados y presentes, es una búsqueda estética para nombrarnos desde cierta intimidad. Sobre todo, es un convite para hablar sobre violencias, resistencias y las múltiples estrategias para trastocar opresiones, alojando sentimientos, silencios, dolores imborrables, tal como nos enseña L. Arfuch, a través de la capacidad de transmisión de las emociones como poder orientador de las acciones.
Es una muestra para caminarla desde los singulares modos de apropiación de las vivencias en comunidad y desde la fortaleza inalterable que promueven los encuentros de memorias y feminismos, donde el presente condensa las certezas e inquietudes que necesitamos para resquebrajar post verdades, frialdades e injusticias.
El desafío es contagiar emotividades, la fuerza vital del encuentro, el deseo de enlazar igualdades, libertades y justicias para todas, todos, todes. La muestra es parte de este esfuerzo por eso celebro y agradezco el trabajo de las compañeras del Espacio para la Memoria La Perla.

Victoria Chabrando

Ellas, Ustedes, Nosotres… Creo que es una muestra que nos invita, desde su nombre mismo, a reflexionar, a encontrarnos, a pensarnos, a abrazarnos y a seguir construyendo colectivamente memorias.
¿Cómo narrar lo que sucedió? ¿Cómo contar el horror? Creo que ha sido y está siendo un largo camino que van transitando las compañeras que estuvieron allí, intentando encontrar las palabras para testimoniar cuando se ha vivido lo invivible. La muestra es, también, una invitación a acercarnos y acompañar esos silencios de las compañeras que aún no encuentran las palabras. Pero las condiciones cambiaron, porque hoy tenemos más posibilidad de escuchar, de decir, porque hoy somos muches en las calles diciendo que no nos van a callar y con las manos abiertas esperando esa ronda. 
Poder encontrarnos esa mañana bajo un sol tibio de otoño en La Perla fue volver a ese espacio de tanto dolor y horror. Pero que luego de esa ronda, entre mates y mandarinas, la sensación fue cambiando y  se transformó en esperanza para seguir mirándonos y seguir tejiendo con muchos colores la memoria colectiva.

Laura Arias

Necesaria muestra que invita a poner en escena y re significar las violencias ejercidas sobre las mujeres en contextos represivos al calor del grito feminista que nos propone la actualidad.
Si pensamos los Sitios de Memoria como espacios sociales y dispositivos pedagógicos desde donde disputar sentidos sobre el pasado, a partir del presente y pensando en el futuro, "Ellas. Ustedes. Nosotres. Mujeres en La Perla" se torna necesaria y urgente porque propone un dialogo intergeneracional en clave feminista sobre la mirada politica y social que tenian los represores sobre el rol de las mujeres en la sociedad, su militancia y su maternidad. Y como las violaciones sistematicas ejercidas sobre sus cuerpos y roles en los ex ccd fueron parte del plan sistemático de tortura y exterminio del terrorismo de estado.

Laura Villa

Resonancias de un encuentro y recorrido compartido: Diálogos entre mujeres de La Perla y La Esma 
Poner en palabras la clara intención del poder del silencio. Silencio que de tan profundo se vuelve grito 
Hilvanar las tramas, historias de dolor, opresiones, abusos, violencia sexual sobre nuestras cuerpas  
Acusar y denunciar los crímenes, torturas, tratos inhumanos, abusos sexuales … exigir memoria, verdad y justicia!!!
Tejer resistencias contra la crueldad desde la sororidad, las políticas de los afectos y del cuidado
Abrazarnos en nuestras luchas para seguir resistiendo y existiendo!!!   

Gracias a las compas del Espacio de la memoria de La Perla por acompañarnos, sostenernos y abrazarnos durante el recorrido.

Emiliana Tassi

“Ellas Ustedes Nosotres. Muestras en diálogo: Mujeres en la Esma y en La Perla” es una muestra colectiva que vincula la militancia política, la resistencia y la afectividad. 
Revisita nuestro pasado reciente recuperando voces, relatos, experiencias e identidades que se encuentran poco visibilizadas en las memorias. Habilita la palabra, a nombrar las violencias y las desigualdades por razones de género y, sobre todo, crea un espacio de escucha hacia las voces de las mujeres sobrevivientes y de otras identidades de género y sexualidades disidentes víctimas del terror de Estado. Creo que esta apertura democratiza los procesos de construcción de memorias colectivas y promueve la construcción de nuevos lazos: transfeministas, entre generaciones, entre las experiencias íntimas y las sociales, entre las resistencias y las luchas de ayer y de hoy. 
Gracias a las compañeras de la Perla por compartir e impulsar, desde mucha ternura, estas rebeldías.

Victoria Tejeda

“Ser mujeres en la ESMA”/“Ellas, ustedes, nosotres” son dos muestras en una, que nos proponen una forma informada pero amorosa de asomarnos a lo inefable. Lo inefable de esa arma de destrucción masiva que fue la violencia sexual y de género dentro de los Centros Clandestinos de Detención. Lo inefable de la destrucción de proyectos personales, comunitarios, políticos, a través de la destrucción de seres humanos. Lo inefable dentro de lo inefable: la mirada obscena sobre el cuerpo desnudo, el deseo anulado, el tacto contaminado por esa intimidad “de cuerpo presente” –como dice Ana -. 
Y lo inefable de la muerte, porque también está la muerte. Ese silencio total y absurdo contemplándonos desde las fotos de cada desaparecida.
Hace muchos años que acompaño el decir de las y los sobrevivientes de La Perla. Muchas veces me pregunté cómo se podría transmitir algo así. Adjetivar es raro en estos temas. Siempre requiere un paréntesis que aclare, de millones de comillas que relativicen los sentidos desencajados. 
Siempre es raro adjetivar, pero lo que han hecho en “Ellas, ustedes, nosotres”, es bello. 
Flotando sobre el horror hay unas amigas riendo en la terraza, una panza a punto de explotar que alberga a una futura amiga –mi amiga-, un viaje. Cartas escondidas en bolsillos, como susurros. Se vislumbran transparencias, filigranas, lentejuelas.
Transformaciones bordadas sobre transparencias. Transformaciones. Del espanto, en amor. Que nos permiten compartir esos silencios, escucharlos, con una cierta calma.

Mariana Tello 

En La Perla han quedado sembradas muchas historias que me definen. 
Pérdidas, dolores, luchas, conquistas, justicia,  memoria. 
Y todos estos sentires y logros siguen su camino,  pues la vida no se  detiene y  muestra nuevas injusticias, necesidades, verdades. 
Por este lugar pasaron seres humanxs que debemos recordar, nombrar. 
Hoy hemos podido demostrar que entre las mujeres que pasaron por este Centro Clandestino también se cuentan mujeres trans y travestis, invisibilizadas  por la historia heterocisnormada y hoy mostradas gracias a las decisiones de lxs trabajadorxs  y autoridades de los sitios de memoria de Córdoba.
Gracias compañerxs!!!!

Eugenio Talbot Writhg